Mutante
Mayo es fecha de muchos recuerdos, incluso aquellos que miro al espejo a diario, me voy demostrando como siempre, muchas veces débil, los niveles de emoción llegan a su punto mas álgido, es complejo recordar que tuviste madre alguna vez (de esas que te parieron), sin embargo los días pasan y la inmensidad de la angustia por no poder abrazarla, es mas compleja. Prometí ser feliz, no por un capricho, sino más bien para no pasar por estos episodios que desde el 1987 me atormentan como si fuera esa herida, que no fue capaz de cerrar. Miro a mi hijo todas las mañanas y me levanta ese animo muchas veces perdido, que podría escribir este ser que pudiera cambiar el curso de las cosas, quizá en un par de días pueda escribir algo mas consciente, hoy estoy en un paseo de complicadas contradicciones.